martes, 20 de diciembre de 2016

Cierre de año en Saavedra: con orgullo y optimismo para el 2017

El sábado 17 de diciembre, los compañeros de la unidad básica “El amor y la igualdad” cerramos junto a vecinos, compañeros e invitados especiales un año, que si bien fue diferente y de transición, sirvió para levantar más altas nuestras banderas y caminar junto a otros actores de nuestro barrio, Saavedra, y nuestra Comuna 12. 
Invitamos al cierre los periodistas y militantes de derechos humanos Luis Bruschtein y Edgardo Esteban, quienes hicieron un repaso de lo que fue el 2016 y de aquellas reivindicaciones ganadas en los gobiernos de Néstor y Cristina y llamaron a no ceder derechos ni a perder el optimismo. Además, durante la actividad se proyectó un emotivo video que resume el trabajo territorial, con fragmentos de discursos de Cristina, Néstor, Máximo Kirchner y Andrés Larroque. El número musical estuvo a cargo de Julián, quien presentó temas de rock nacional y de su autoría.
Abrió el encuentro Edgardo Esteban, ex combatiente de Malvinas, quien formuló que "ante los atropellos de un gobierno como este, que tanto mal nos está haciendo y cuya impunidad asusta y duele, como deja claro la detención de Milagro Sala, hay que pelearla y plantarse". Planteó que hay que pensar "cómo nos reinventamos, porque ya sabemos a dónde ir y lo que hay que construir”. 
Por su parte, Bruschtein citó al pensador italiano Gramsci (“Siempre, detrás de las nubes de tormenta está brillando el sol”) y resaltó que en situaciones como las que está viviendo el país, que reflota las “relaciones carnales” del menemismo, “el optimismo no es tonto”.
Como balance anual, la derrota electoral ante un gobierno tan antagónico al nuestro nos había dejado golpeados y temerosos ante lo que veíamos venir.
Pero nos repusimos y el 24 de marzo, mientras Macri recibía con honores al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, salimos a la calle junto a miles de compañeros para reivindicar la política de derechos humanos instaurada por Néstor y Cristina, en los últimos 12 años de nuestra historia.
Las mismas banderas que levantamos en el barrio y en nuestra querida Comuna 12 -a la que aspiramos a llamar Goyeneche- para evitar las privatizaciones en el Parque Sarmiento, acompañar a los vecinos y familiares de las víctimas, a tres años de las inundaciones de Saavedra que dejaron cinco muertos, en un reclamo que continúa hoy para evitar la construcción del túnel de Balbín. 
 Con mucho esfuerzo, logramos reformar la unidad básica, seriamente dañada durante las inundaciones, para optimizar el espacio destinado al dictado de talleres y charlas, lo que nos permitió recibir más y mejor a nuestros vecinos y compañeros. 
A nuestras clases de apoyo y a la mesa de adultos mayores sumamos la mesa de cultura, reforzamos el frente que trabaja con los vecinos del Barrio Mitre y potenciamos la de la JP.
Enriquecimos nuestra formación política con dos nuevos talleres, organizamos festivales y pintamos murales y homenajeamos al Polaco Goyeneche, en el marco de la campaña para bautizar a la comuna con su nombre.
Recibimos tres veces a la legisladora del FpV-La Cámpora Paula Penacca: en nuestra UB para dialogar de la coyuntura en general; en la Asociación Vecinal 25 de Mayo, donde informó a los vecinos del barrio sobre el proyecto de Presupuesto Participativo, y en la reinauguración de “El Amor y la Igualdad”.
Trabajamos fuerte la campaña del dengue e hicimos caminatas y timbreos junto a compañeros de los barrios de Núñez y Belgrano articulando y fortaleciendo así una tarea regional que consideramos clave en el trabajo territorial. Organizamos nuestra primera Feria de Emprendedores, una vez más celebramos el Día del Niño junto a las familias del barrio, dictamos talleres de afichismo, de stencil y de percusión.
Ciclos de charlas especiales, de encuentros literarios y de cine debate fueron otras de las actividades que concretamos y compartimos con los vecinos.
En ese sentido, Nicolás Álvarez, responsable de “El Amor y la Igualdad”, acompañado por Tati Bruno, responsable de Núñez, y Alejandra Eboli, de Belgrano, dejó un mensaje esperanzador para todos los presentes de cara al año que comienza.
“Para nosotros –dijo Nicolás- el desafío será conformar nuevas mayorías que nos permitan poner un freno a este gobierno neoliberal para volver a la senda de recuperación de derechos”. 
 El balance de todo lo hecho este año y el optimismo con el que encaramos un 2017 cargado de desafíos políticos fueron motivos suficientes para que todos termináramos festejando, brindando, bailando y cantando con los vecinos, en nuestra casa: El Amor y la Igualdad.

martes, 1 de noviembre de 2016

Monólogo "Evita tumbera": el teatro como vía de escape

Con el humor y la desfatachez que la caracteriza, la actriz y "dramaturra", como ella se define, Carolina Iannuzzi, desparramó su energía en la unidad básica "El Amor y la Igualdad" durante la presentación de su monólogo "Evita tumbera" el sábado 29 de octubre. Con gran convocatoria de militantes,vecinos y muchos que se acercaron por primera vez a la básica, la actividad fue organizada por la Red Cultural Comuna Goyeneche. La puesta consistió en relatos y anécdotas que Iannuzzi vivió trabajando como coordinadora de talleres de teatro en cárceles durante los últimos 8 años. 
"Bienvenidos a su unidad básica", rompió el hielo, "un sábado primaveral en este infierno de 4 años", provocó. Tras ello, dio paso a "desmitificar" prejuicios que circulan sobre los  y las cárceles. Por ejemplo, cómo tratan a las mujeres en los pabellones de hombres: lejos cualquier grosería, lo más subido de tono que recibió fue un: "Qué linda que es profe" y otro preso que le reveló que se sentaba cerca de ella para sentir "su olor de mujer". 
En sentido, planteó que "la ficción le hizo mucho daño a la idea de la cárcel", marcando que se trata de una institución más que "está bueno visibilizar". Admitió que sí se caen a pedazos como se refleja en las ficciones. Sobre el ingreso, graficó que "siempre hay una reja que se abre adelante tuyo y otra que se cierra detrás", para dar la imagen de encierro absoluto.
Entre sus relatos se hilvanaron episodios de un desalojo que sufrió en medio de una clase porque en un pabellón "pudrió todo", otro de cómo convenció al director de un penal para dar un taller de acrobacia en plena cárcel y aquel de cómo se involucraron sus alumnos en la puesta de "Hamlet". 
Luego tuvo lugar la proyección de imágenes del Decreto 1.523, de 1968, durante la dictadura de Onganía: el Reglamento del Orden Disciplinario del Servicio Penitenciario. " vgente aún tras la década ganada", alarmó. Con mezcla de absurdo y temeridad por leer algunos extractos de lo que se consideran faltas para los penitenciarios, los presentes fueron interiorizándose en la lógica carcelaria. 
"No faltar a la verdad", "No presentarse ebrio en público", "No usar cabello corto", "Permitir la introducción, tenencia o circulación dentro de la unidad de impresos subversivos o pornográficos" (considerado falta gravísima a la seguridad), fueron algunas de las figuras que los asombraron en pleno siglo XXI. 
Por último, Iannuzzi proyectó imágenes de las obras teatrales que realizó con presos y presas en sus distintos talleres, donde el color, la alegría y entusiamo se reflejan en sus caras. La actriz dio cuenta del compromiso de sus alumnos con el taller, por el que eran capaces de suspender su hora semanal de patio y fútbol para ensayar. 
Como cierre, reveló que lo más lindo que le dijeron en su vida fue en ese espacio de encierro: como no sabía si tendría continuidad este año dando los talleres, un preso le espetó con firmeza: "Mirá tana, si a vos no te renuevan el contrato, prendemos fuego los colchones", toda una definición de principios.

martes, 18 de octubre de 2016

La denominación de las comunas como eje de la participación popular

*Por Paula Penacca, Legisladora del FpV y Presidenta de la Comisión de Descentralización y Participación Ciudadana de la Legislatura porteña. (Para Nueva Ciudad)
La ley de comunas establece que cada comuna debe realizar una consulta popular antes de que la legislatura concrete el nombre, que es el que le reconocerá su identidad. El gobierno, sin embargo, invita a participar a través de mecanismos que dejan afuera a muchos ciudadanos.
En épocas donde el gobierno porteño quiere instalar que la participación es sinónimo de votar por facebook, los barrios luchan por su identidad. En cada comuna, los vecinos luchan y resisten el intento del PRO de “envasar” la identidad de las mismas y transformarlas en objeto de marketing y manipulación.
La defensa de los espacios verdes forma parte de la identidad de varios barrios; en otras, la identidad se defiende garantizando el funcionamiento de los corsos, milongas y peñas, defendiendo a los clubes de barrio de los salvajes tarifazos o pintando murales con los colores que identifiquen esas calles. También, colocar baldosas con los nombres de los desaparecidos de cada barrio es una acción política de resistencia contra el olvido.
La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, garantiza “la memoria y la historia de la ciudad y sus Barrios” y esto mismo dice la ley de comunas cuando afirma que una de sus funciones es “preservar, recuperar, proteger y difundir el patrimonio y la identidad cultural” de los barrios de la ciudad. En relación a esto, es importante que en cada barrio comience a discutirse la denominación (nombre) de cada una de las quince comunas, teniendo en cuenta la identidad barrial y cultural de las mismas, y asegurando la participación de los ciudadanos en esa decisión. La ley de comunas establece que cada comuna debe realizar una consulta popular antes de que la legislatura concrete el nombre.
El único ejemplo que llegó a concretarse es el de la comuna 9 que realizó la consulta popular en las elecciones del 2015 para denominar a dicha comuna con el nombre de Lisandro de la Torre (donde más de 62.000 ciudadanos votaron por la afirmativa). Otros vecinos en sus comunas están realizando campañas para instalar la discusión. El caso mas notorio es el de la comuna 12, donde los vecinos juntaron 7.000 firmas para que la comuna lleve el nombre del cantante de tango Roberto Goyeneche. Dicha campaña contó con el apoyo de varios artistas y personalidades de la cultura, y en cada aniversario de Goyeneche los vecinos vuelven a reactivar el pedido.
En otras comunas, empiezan a instalarse otros nombres, que van desde “Papa Francisco” hasta “Comuna de los derechos humanos”, aunque aún las juntas comunales no recogieron el guante para iniciar el proceso. La ley 1777 indica que “las Comunas se identifican de la manera consignada en el anexo de la presente ley, hasta tanto los electores de cada una definan su denominación mediante consulta popular convocada por la Junta Comunal. Concluido el proceso de consulta, la Junta Comunal emitirá un proyecto de ley con la denominación propuesta, para su tratamiento por la Legislatura de la Ciudad”.
La denominación numérica actual responde solo a una decisión administrativa, pero está claro que en los barrios se respira mucho más que un frío número. Llamar a una comuna por un número es invisibilizarle la identidad, y hoy en día, la defensa de la identidad no es solo una lucha simbólica, sino también una resistencia contra el neoliberalismo. No en vano, el gran poeta Jaime Dávalos cantaba “Los pueblos que olvidan sus tradiciones no saben de dónde vienen ni saben adónde van, y se convierten en un conglomerado amorfo sin dirección ni sentido…”.

Nosotros entendemos que es importante que los vecinos denominen a sus comunas, no solo por la importancia de defender la identidad de los barrios, sino también para enriquecer la real participación ciudadana. Para el gobierno de Larreta la única forma que les da a los vecinos para “opinar” es desde las redes sociales o en reuniones pre armadas. Con la participación a través de una instancia virtual quedan afuera una enorme cantidad de vecinos que no tienen internet, y con la presencial, sólo pueden hacerse “sugerencias” sobre algunas soluciones que ya fueron previamente planificadas. Quizás respetando la ley de comunas, el gobierno de Cambiemos podría encarar una verdadera participación, quizás solo de eso se trate, de respetar la ley, simplemente.